Sopa de miso

Cuando estaba preparando esta receta para compartirla, me llegó a través de twitter hace unos días (gracias María Ángeles) la noticia que la Unesco ha incluido la cocina tradicional japonesa, conocida como washoku en la lista de bienes del patrimonio cultural inmaterial.

Por tanto, esta receta de hoy no puede estar más de actualidad ya que pertenece a la cocina japonesa: la sopa de miso. Ya veréis que es muy fácil de hacer y muy buena, perfecta además para estas bajas temperaturas que tenemos actualmente. Este plato ya lo nombramos cuando hablamos de volver a la rutina y depurar para augmentar la cantidad de líquido de nuestra dieta.

La receta original que nos permitió empezar a hacer sopa de miso en casa la podemos encontrar aquí.

Los ingredientes allí en Japón son muy fáciles de encontrar y hasta los venden a granel en los mercados.

mercatkatsuobushi copy Venta de katsuobushi a granel en el mercado Tsukiji en Tokio

 Para poder elaborar la sopa primero necesitamos estos ingredientes** para elaborar 1L de sopa:

  • 10gr de caldo dashi en polvo, “dashi no moto” en japonés.

  • 3cucharadas soperas de algas Wakame (aquí deshidratada).

  • 4 – 5 cucharadas soperas de pasta de Miso (en este caso es rojo, pero todos son igual de buenos).

  • 6 setas*.

  • 150g de Tofu fresco.

  • 1L de agua.

ingredientes*Nosotros en este caso hemos añadido setas en la receta pero le podemos añadir otros ingredientes como la parte verde la cebolla tierna, shiitake o fideos para hacer un plato más completo.

**Los ingredientes que son característicos de la cocina japonesa son asequibles y se pueden encontrar fácilmente en los supermercados especializados. A Barcelona personalmente conozco dos establecimientos de este tipo: uno se encuentra en la calle Balmes tocando a la calle Bergara bajando a mano izquierda y el otro se encuentra en el Passeig de Sant Joan casi tocando a Arc de Triomf subiendo a mano derecha.

El miso es una pasta que no es más que soja fermentada y el dashi, que es la base de muchas sopas, nosotros lo hemos comprado instantáneo y ya preparado. Se puede elaborar también en casa aunque alarga mucho la receta. El forman dos ingredientes: la alga kombu y el katsuobushi (que son copos de bonito secos). Si os animáis a elaborarlo podéis seguir los pasos en la receta original.

dashiingredients

Primero pondremos el alga wakame en remojo para hidratarla. Hay que ir con cuidado porque aumenta considerablemente su tamaño aunque, cuando esta deshidratada no lo parece. Sino vamos a tener algas para muchos días!!

algasMientras tanto ponemos una olla en el fuego con agua y cuando el agua hierva le podemos añadir el dashi, previamente hemos pesado la cantidad según el volumen de sopa que queremos hacer.

caldodashiCaldo dashi hirviendo

El dashi debe hirviendocon el agua durante1-2 minutos.

Mientras tanto cocinamos en una sartén las setas y el tofu.

Entonces es el momento de sacar un poco de esta mezcla de la olla en un bol a parte y allá deshacer la pasta de miso que queremos. Cuando esta bien deshecha ya la podemos añadir a la olla pero cuidado que una vez tiramos el miso la sopa NO puede hervir, debe mantenerse caliente pero sin hervir.

misorojoDeshaciendo la pasta de miso roja

Debemos mantener la olla en el fuego pero sin hervir durante 1 minuto.

Ya podemos servir junto con las algas wakame, las setas y el tofu

misosoupOs animáis a hacerla?

Buen provecho!!

Proteínas

Nutrientes básicos: Hidratos de carbono, Proteínas, Lipidos, Agua, Vitaminas, Minerales

Seguimos hablando de nutrientes. Después de presentar los hidratos de carbono, ahora es el turno de las proteínas, que además de aportarnos energía (4 calorías por gramo), tienen también otras funciones muy importantes en nuestro organismo:

  1. Función estructural, primordial para la formación tanto de nuestras células como de nuestros tejidos.

  2. Permiten las diversas reacciones químicas que se producen en el organismo y que son básicas para la supervivencia

  3. Intervienen en diferentes procesos vitales, como la respuesta inmunitaria, la coagulación y la comunicación entre células.

Las proteínas están formadas por la unión de unas estructuras más pequeñas llamadas aminoácidos. Un total de veinte, de los cuales nueve son aminoácidos esenciales, que el cuerpo no es capaz de crear (sintetizar) i han de llegar a través de la dieta.

prots vegetals cas copyAlgunos de los alimentos que aportan proteína vegetal

Las proteínas pueden ser de origen animal o vegetal y la dieta las tiene que aportar diariamente en una cantidad que oscila entre los 0,8 y 1,2 gramos por quilogramo de peso corporal. La diferencia entre unas y otras es que las de origen animal aportan todos los aminoácidos esenciales y, por eso, son de alto valor biológico o completas, i las vegetales se tienen que combinar entre ellas para convertirse en proteína completa. Por ejemplo, si combinamos cereales y legumbres se obtienen una proteína de alto valor biológico y de origen vegetal.

Actualmente hay un consumo excesivo de proteínas de origen animal, sobretodo carnes rojas. Es cierto que aportan proteínas de alto valor biológico, pero son de digestión especialmente pesada y añaden también colesterol o grasa saturada que es poco saludable en cantidades elevadas. Por tanto, es importante combinar las proteínas de origen animal i vegetal. En el caso de optar por dietas exclusivamente vegetarianas, se hay que tener especial cuidado en la combinación de alimentos para conseguir la imprescindible proteína completa.

prots animals cas copyAlgunos alimentos que aportan proteína animal

Nuestro organismo no puede almacenar proteínas. Si tomamos un exceso, el cuerpo las elimina. Por tanto, es importante por un lado no sobrepasar el consumo recomendado de proteína, hecho muy habitual en las dietas de los países desarrollados, y por otro lado tomarlas en todas las comidas, ya que el cuerpo no se para y las necesita continuamente para funcionar correctamente.

* Proteínas de origen vegetal: legumbres (lentejas, garbanzos, so,a (tofu, tempeh…), alubias, guisantes), cereales (avena, cebada, centeno, mijo, trigo, kamut, espelta…), quinoa, frutos secos (nueves, avellanas, almendras…), semillas (calabaza, girasol, sésamo…), brotes o germinados (alfalfa, soja, garbanzos…), espirulina (fitoplacton).

* Proteínas de origen animal: carne blanca (pollo, pavo, conejo, pato…), carne roja (ternera, cerdo, caballo, cordero, carne de caza…), pescado blanco (dorada, bacalao, rape, mero, lenguado, lubina, panga, merluza…), pescado azul (salmón, atún, caballa, sardina, boquerón, arenque, trucha, bonito, anguila…), huevos, leche y derivados (yogures y quesos).